Donde no hay palabras los manos cuentan
lo que deben contar.
Sin preguntar ni razonar siguiendo la
naturaleza de su existencia.

El hombre al desnudo sin prejuicios jugando
con los contrastes de la materia.
Plasmando su percepción querida en
el juego con los elementos.

El sentido comunicado tocando
como un recién nacido los rasgos del
universo y haciéndose del mundo.

(copyright Karel Stoop)